Cristian Morales: “La guerra comercial va a dejar a los consumidores como sus principales víctimas”

20-03-2018

El Director de la Escuela de Ciencias Empresariales de la UCN explica los alcances de los aranceles a las importaciones anunciados por EE.UU.

Fiel a su slogan “America First”, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo sonar los tambores de una guerra comercial al anunciar, a través de Twitter, que impondría aranceles a la importación de acero (25%) y aluminio (10%), con el objetivo de apuntalar una industria norteamericana que para muchos es inviable. Para entender los alcances internacionales y nacionales que podría generar esta situación, el Director de la Escuela de Ciencias Empresariales (Eciem) de la Universidad Católica del Norte, Cristian Morales, desmenuza los principales aspectos de este conflicto.

Según explica el directivo, lo primero que hay que entender es que una guerra comercial es una guerra de precios a nivel internacional y que ésta se declara con la imposición de aranceles como primera arma de ataque. A su vez, estos aranceles corresponden a impuestos al flujo (exportaciones o importaciones) del comercio externo de un país, en este caso de EE.UU., con el propósito de que los productos internos sean más baratos en comparación a los que son comprados a otros países, con el propósito de proteger la industria local.

El primero en responder a estos disparos, fue la Unión Europea (UE), comunidad política que proyecta imponer aranceles de importación a diversos productos norteamericanos, tales como a las motocicletas de la empresa Harley-Davidson, al Bourbon y a los pantalones Levi’s. Luego reaccionó China, uno de los principales afectados, con las declaraciones de su Ministro de Comercio, Zhong Shan, quien advirtió que en esta confrontación no habrá “ganadores” y será “un desastre para China, EE.UU. y el resto del mundo”. Cabe destacar que los únicos exentos de pagar este arancel son Canadá y México, en virtud de que son parte del NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte).

Hasta el momento, las grandes naciones sólo han disparado con aranceles, pero no son las únicas armas. El Director de la Eciem, hace énfasis en que si este conflicto internacional sigue escalando, las potencias pueden sacar su artillería pesada imponiendo cuotas de importación, que son límites a la compra de productos extranjeros, y finalmente bombardear con la prohibición de importaciones.

Ataques que van a dejar a los consumidores como sus principales víctimas, ya que una guerra comercial coarta la accesibilidad de productos y además aumenta su valor, y en este caso “la gran pregunta es ¿La reactivación de la industria del acero va a lograr un impacto tal, que compense este mayor costo de los insumos? Yo lo veo difícil”, sostiene Cristian Morales.

¿ES FÁCIL GANAR UNA GUERRA COMERCIAL?

En sus primeras declaraciones, Donald Trump afirmó que “las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar”. Efectivamente, reconoce Morales, puede ser fácil ganar una guerra comercial, pero advierte, “la pregunta es a qué costo, porque el costo lo van a asumir los consumidores de EE.UU. principalmente, los que están comprando estos productos que pueden llegar mucho más baratos desde afuera. Ahora, el trade off (relación costo-beneficio) que hace él, es que va a generar una industria que va a subir los ingresos o va a generar empleo a gente que hoy no tiene trabajo. El tema es si va a lograr reactivar un industria que no es competitiva”.

Y es que el sector metalúrgico estadounidense no es una industria viable, porque con esta medida impuesta por Trump, el gobierno promete acero con costos de remuneraciones más altos, entonces las empresas norteamericanas va a producir acero más caro y, por ende, los productos fabricados con este metal, también van aumentar su valor.
El economista de la UCN hace énfasis en que la premisa más básica del comercio internacional, es que éste es bueno, porque da la posibilidad de comprar productos que un país no produce y de acceder a otros a precios más bajos, entonces, “cualquier barrera al comercio internacional va a perjudicar al consumidor”, sostiene el académico.

¿VA A AFECTAR A CHILE ESTA GUERRA COMERCIAL?

Lo primero que Cristian Morales aclara, es que Chile aún no se ha visto mayormente afectado, pero de escalar esta guerra comercial, podría traer fuertes consecuencias para la economía de nuestro país. Al respecto, señala que “nosotros exportamos hierro, que se usa para producir acero, entonces si China no vende todo eso que está vendiendo a EE.UU. en otros lugares, nos podrían dejar de comprar hierro, y el principal productor de hierro en Chile es la CAP”, que es el mayor productor de minerales de hierro en la costa americana del Pacífico y que exporta el 99% del hierro producido en Chile.

Por otra parte, agrega, cualquier anuncio que genere incertidumbre mundial, como el que hizo Trump, se traduce en efectos en las bolsas y eso implica que nos afecte hasta en las AFP, ya que al bajar la bolsa, las acciones pierden valor y los dueños de estos activos empiezan a vender sus títulos, generando una oferta de acciones. Hasta el momento han sido moderados los efectos de esta guerra incipiente, pero de continuar podría afectar seriamente nuestra economía.




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